Chatbot para abogados
Un asistente en la web o en WhatsApp que responde dudas frecuentes, recoge datos del caso y agenda la primera llamada. Sin dar asesoramiento jurídico.
Haz más sencillo el trabajo que rodea a cada consulta.
Implementamos inteligencia artificial en tu despacho donde de verdad ahorra tiempo: atender y filtrar consultas, preparar respuestas, organizar documentos y conectar herramientas.
No te vendemos «la mejor IA para abogados». Te ayudamos a elegir la que encaja con tu forma de trabajar… y a usarla sin poner en riesgo la confidencialidad.
Veamos qué puedes automatizarResponder siempre las mismas preguntas, pasar datos de un formulario a una hoja, perseguir documentos, agendar llamadas… La IA para despachos de abogados tiene sentido en esas tareas que restan horas sin aportar criterio jurídico. Empezamos por ahí, con un alcance concreto y medible.
Un asistente en la web o en WhatsApp que responde dudas frecuentes, recoge datos del caso y agenda la primera llamada. Sin dar asesoramiento jurídico.
Asistentes internos con tus plantillas, tu tono y tus instrucciones para redactar borradores, resumir documentos o preparar comunicaciones.
Formularios que crean fichas, recordatorios automáticos, envío de documentación y seguimiento de consultas sin copiar y pegar.
Comparamos software y herramientas digitales para abogados según tu volumen, presupuesto y requisitos de protección de datos.
Conectamos web, email, agenda y, cuando el proyecto lo justifica, un CRM sencillo para el seguimiento de clientes potenciales. Valoramos la viabilidad antes de comprometer nada.
Pautas internas sobre qué datos se pueden usar con cada herramienta. El secreto profesional manda; la IA se adapta.
No hace falta ser un despacho grande. Hace falta tener tareas repetitivas que se puedan definir.
Un chatbot que recoge datos y separa lo que encaja con tu despacho de lo que no.
Asistentes con tus plantillas para que el primer borrador no empiece en blanco.
Email, agenda, hojas y carpetas que no hablan entre sí. Las conectamos.
Un primer proyecto acotado para comprobar el valor antes de ir a más.
El alcance se define después del diagnóstico. Este es el punto de partida.
Vemos cómo llegan y se gestionan hoy las consultas y las tareas.
Elegimos lo que más tiempo ahorra con menos riesgo.
Configuramos, conectamos y probamos con tu equipo.
Revisamos resultados y ampliamos solo lo que funciona.
No hay una sola. Depende de para qué la quieras: atender consultas, redactar, buscar en documentos o automatizar tareas. En el diagnóstico te proponemos opciones concretas con sus ventajas, costes y limitaciones.
Puede serlo si se configura bien y se fijan reglas sobre qué información se introduce. Revisamos las condiciones de cada herramienta y definimos pautas para proteger la confidencialidad de tus clientes.
No, y no lo configuramos para eso. Responde dudas generales sobre el despacho, recoge información y facilita el contacto. El criterio jurídico sigue siendo tuyo.
No siempre. Si recibes pocas consultas, una buena hoja y automatizaciones sencillas pueden bastar. Si el volumen crece, valoramos contigo una herramienta adecuada.
No vendemos formación. Implementamos soluciones y acompañamos a tu equipo en su uso diario dentro de cada proyecto.
Cuéntanos cómo trabajáis hoy.
Te diremos qué tiene sentido automatizar.